Conectadas y Seguras: un refugio digital tejido desde la sororidad para denunciar la violencia en línea

En Villa Montes, un grupo de defensoras de derechos humanos que integran la Red Contra la Violencia, transformó su dolor en un territorio digital seguro. Nace una plataforma pionera para visibilizar, documentar y acompañar a mujeres que enfrentan acoso y amenazas en internet, especialmente por su labor activista.
Frente a la creciente ola de ataques digitales contra mujeres defensoras y activistas, un grupo de mujeres de Villa Montes decidió pasar de la resistencia individual a la acción colectiva. “Conectadas y Seguras” no es solo una plataforma en línea; es un acto de rebeldía sorora, un espacio digital tejido desde las cicatrices y la fuerza de quienes han enfrentado la violencia machista tanto en las calles como en las pantallas.
Esta iniciativa pionera, impulsada por la Red Contra la Violencia del Municipio de Villa Montes, nace de una experiencia común: el acoso digital como represalia por acompañar casos emblemáticos de feminicidio y violencia sexual. Mensajes de odio, amenazas de muerte y campañas de desprestigio son algunas de las violencias que estas defensoras han enfrentado, agresiones que, sistemáticamente, han sido minimizadas e invisibilizadas.
“Este proceso de creación colectiva ha sido fundamental para reflexionar y reconocer esta forma de violencia de la que también hemos sido víctimas como mujeres defensoras, pero que no la reconocíamos en su magnitud”, explica Sidonia Echalar, presidenta de la Red.
Un mecanismo de sanación y poder colectivo
Más que una herramienta de denuncia, “Conectadas y Seguras” se erige como un mecanismo de sororidad digital y sanación colectiva. La plataforma busca convertir el conocimiento situado, esa sabiduría nacida de la experiencia vivida, en una herramienta de transformación política y personal.


Sandra Moreno, una de las responsables del proyecto, destaca el carácter sanador del proceso: “La ejecución del proyecto nos ha permitido conversar y sanar nuestras propias historias de violencia digital vividas como activistas, principalmente por mensajes de acoso y amenazas de muerte por parte de familiares de los agresores de proceso judiciales que hemos acompañado como red”.
Los tres pilares de la plataforma
La acción de esta red se articula en tres ejes fundamentales, que convierten la experiencia individual en poder colectivo:
Visibilizar y Denunciar: Exponer casos concretos para evidenciar los patrones de agresión y la impunidad que los rodea. Romper el silencio es el primer acto de justicia.
Documentar para Incidir: Generar datos y testimonios críticos que sirvan como insumo para exigir marcos legales y políticos que protejan a las mujeres en los espacios digitales. La evidencia colectiva es imparable.
Acompañar y Fortalecer: Brindar una respuesta sorora integral que incluye orientación, recursos de seguridad digital y acompañamiento psicosocial, tejiendo redes de cuidado frente a la violencia en línea.
Un proyecto que mira al futuro
Financiado a través del Fondo de Mujeres Bolivia Apthapi Jopueti en su convocatoria sobre violencias facilitadas por la tecnología, este proyecto es solo el comienzo. “Nuestro desafío es que estas historias se visibilicen y que las compañeras que viven este tipo de violencia puedan encontrar acompañamiento”, afirma Sandra Moreno.
La plataforma irá fortaleciendo su contenido con el tiempo, abriendo espacio en su sección “Voces Libres” para amplificar las denuncias y testimonios de más defensoras de derechos humanos y ambientales.
“Conectadas y Seguras” es la prueba de que, cuando las mujeres unen sus voces y sus heridas, pueden construir no solo un escudo contra la violencia, sino un nuevo territorio digital donde la sororidad sea el algoritmo más poderoso.
